Una de las lecciones de mi madre que más me cuesta aplicarme es la de la puntadita en la boca.
Como bien señala su nombre, consiste en callarte aquellas cosas con las que no estás de acuerdo, pero en las que no se te va la vida en ello. Personalmente, a mí me cuesta mucho auto censurar mi opinión y aunque lo intente, mi expresión es autónoma y rápidamente adopta una mueca de interrogante un tanto extraña.
Y es en ese momento cuando me acuerdo de mi madre y su “Rocío, puntadita en boca”.
Una de las lecciones de mi madre que más me cuesta aplicarme es la de la puntadita en la boca.
Como bien señala su nombre, consiste en callarte aquellas cosas con las que no estás de acuerdo, pero en las que no se te va la vida en ello. Personalmente, a mí me cuesta mucho auto censurar mi opinión y aunque lo intente, mi expresión es autónoma y rápidamente adopta una mueca de interrogante un tanto extraña.
Y es en ese momento cuando me acuerdo de mi madre y su “Rocío, puntadita en boca”.
Posted 1 year ago