Nunca he entendido por qué hablamos de evolución, cuando todavía nos siguen saliendo las muelas del juicio. 

El jueves pasado perdí dos en una exodoncia dental un poco tétrica. No había luz, mis médicos hablaban de sacar muelas como el que va a Zara un sábado tarde y lo que es peor: uno de ellos me puso una musiquita de ataque - así lo definió- en el móvil. Cerré tanto los ojos que ni siquiera me he atrevido a mirar si tengo puntos. 

Lo que sí sé que tengo son dos boquetes enormes. Debe ser por eso que el del politono dijo: ¡Una muela del juicio con cuatro raíces! Para mi madre, que todo para ella es genético, esto por supuesto también lo es.

Nunca he entendido por qué hablamos de evolución, cuando todavía nos siguen saliendo las muelas del juicio. El jueves pasado perdí dos en una exodoncia dental un poco tétrica. No había luz, mis médicos hablaban de sacar muelas como el que va a Zara un sábado tarde y lo que es peor: uno de ellos me puso una musiquita de ataque - así lo definió- en el móvil. Cerré tanto los ojos que ni siquiera me he atrevido a mirar si tengo puntos. Lo que sí sé que tengo son dos boquetes enormes. Debe ser por eso que el del politono dijo: ¡Una muela del juicio con cuatro raíces! Para mi madre, que todo para ella es genético, esto por supuesto también lo es.

Nunca he entendido por qué hablamos de evolución, cuando todavía nos siguen saliendo las muelas del juicio. 

El jueves pasado perdí dos en una exodoncia dental un poco tétrica. No había luz, mis médicos hablaban de sacar muelas como el que va a Zara un sábado tarde y lo que es peor: uno de ellos me puso una musiquita de ataque - así lo definió- en el móvil. Cerré tanto los ojos que ni siquiera me he atrevido a mirar si tengo puntos. 

Lo que sí sé que tengo son dos boquetes enormes. Debe ser por eso que el del politono dijo: ¡Una muela del juicio con cuatro raíces! Para mi madre, que todo para ella es genético, esto por supuesto también lo es.

Nunca he entendido por qué hablamos de evolución, cuando todavía nos siguen saliendo las muelas del juicio. El jueves pasado perdí dos en una exodoncia dental un poco tétrica. No había luz, mis médicos hablaban de sacar muelas como el que va a Zara un sábado tarde y lo que es peor: uno de ellos me puso una musiquita de ataque - así lo definió- en el móvil. Cerré tanto los ojos que ni siquiera me he atrevido a mirar si tengo puntos. Lo que sí sé que tengo son dos boquetes enormes. Debe ser por eso que el del politono dijo: ¡Una muela del juicio con cuatro raíces! Para mi madre, que todo para ella es genético, esto por supuesto también lo es.

Posted 1 year ago & Filed under muela, juicio, dientes,

About:

Me llamo Rocío Lara y nací en Santander un 3 de julio. Pesé casi 5 kilos y me dio mucha pereza salir al mundo, quizás por eso me rompieron la clavícula al sacarme. Mi padre, que quería un niño tras dos niñas, se asustó al verme tan gorda, tan morena y con un brazo en cabestrillo. Desde ese día han pasado 25 años.

www.rociolara.com

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